lunes, 7 de septiembre de 2009
martes, 20 de mayo de 2008
SESIÓN 3
INTERVENCIÓN EDUCATIVA
Cada docente tiene un estilo personal de enseñanza, es un don natural de quien ejerce la intervención en el ámbito educativo. La experiencia, la práctica de estrategias, la acumulación de situaciones de relación alumno-profesor van afianzando el proceso de enseñanza aprendizaje. Si es la meta del profesor ayudar a ser mejores a quien lo necesite, es cierto que hábilmente buscamos conocer a los alumnos, saber sus diferencias de aprendizaje, la singularidad que cada ser humano tiene, el manejo de su autonomía, el ejercicio de su libertad. El ejercicio de la comunicación en su capacidad mediadora con los nuevos aprendizajes, estar abiertos a descubrir nuevos saberes, receptivo a los otros y emplear el valor de la apertura en cada uno de sus alumnos.
La maestra milagrosa se encuentra en cada uno de los personajes que actúan en su papel de profesores, cada uno de ellos poseen paciencia, tolerancia, respeto, comprensión, responsabilidad. Las escenas ofrecen enseñanza personalizada, una maestra que convive con su alumna en una relación entre iguales, con la vista a la cara y con contacto corporal. Aplica los aprendizajes por el canal perceptivo: auditivo y kinestésico. Así también por las dimensiones lógica y analítica. Aquí rescato un aprendizaje bidireccional. No hay impedimento físico para un aprendizaje. Es creíble que todo docente atiende las necesidades básicas de los alumnos para avanzar a necesidades sociales, de autoestima y de realización.
Es así que el docente tiene retos que tratar de seguir de inmediato: motivar a los alumnos en la investigación científica, el gusto por la ciencia; aprovechar la experimentación de fenómenos para lograr mejores aprendizajes; provocar la búsqueda de información en diversos medios, él mismo y sus alumnos; finalmente lograr la excelencia personal tanto académica como en temas culturales, en actividades productivas y de entrenamiento. Cada uno de los profesores será milagroso tan solo por ser mediador en el aprendizaje y sus alumnos.
Cada docente tiene un estilo personal de enseñanza, es un don natural de quien ejerce la intervención en el ámbito educativo. La experiencia, la práctica de estrategias, la acumulación de situaciones de relación alumno-profesor van afianzando el proceso de enseñanza aprendizaje. Si es la meta del profesor ayudar a ser mejores a quien lo necesite, es cierto que hábilmente buscamos conocer a los alumnos, saber sus diferencias de aprendizaje, la singularidad que cada ser humano tiene, el manejo de su autonomía, el ejercicio de su libertad. El ejercicio de la comunicación en su capacidad mediadora con los nuevos aprendizajes, estar abiertos a descubrir nuevos saberes, receptivo a los otros y emplear el valor de la apertura en cada uno de sus alumnos.
La maestra milagrosa se encuentra en cada uno de los personajes que actúan en su papel de profesores, cada uno de ellos poseen paciencia, tolerancia, respeto, comprensión, responsabilidad. Las escenas ofrecen enseñanza personalizada, una maestra que convive con su alumna en una relación entre iguales, con la vista a la cara y con contacto corporal. Aplica los aprendizajes por el canal perceptivo: auditivo y kinestésico. Así también por las dimensiones lógica y analítica. Aquí rescato un aprendizaje bidireccional. No hay impedimento físico para un aprendizaje. Es creíble que todo docente atiende las necesidades básicas de los alumnos para avanzar a necesidades sociales, de autoestima y de realización.
Es así que el docente tiene retos que tratar de seguir de inmediato: motivar a los alumnos en la investigación científica, el gusto por la ciencia; aprovechar la experimentación de fenómenos para lograr mejores aprendizajes; provocar la búsqueda de información en diversos medios, él mismo y sus alumnos; finalmente lograr la excelencia personal tanto académica como en temas culturales, en actividades productivas y de entrenamiento. Cada uno de los profesores será milagroso tan solo por ser mediador en el aprendizaje y sus alumnos.
SESIÓN 2
El profesor y la intervención educativa.
Intervenir es realizar una acción en bien de alguien, aunque se diga que debes ofrecer ayuda hasta que te la pidan. He comprendido lo que significa ayudar a otro en su crecimiento y desarrollo personal. La importancia de la familia en la formación y asimilación de cultura, valores, emociones, para después ser la escuela la que complete esta intervención en la formación del alumno.
La pirámide de Maslow sobre la jerarquización de necesidades humanas orienta a la escuela sobre la conducción de los saberes. Si está satisfecha la necesidad fisiológica y la de seguridad, sencillamente hay una apertura para la intervención del docente, para formar ciudadanos, con habilidades para desenvolverse y ser aceptados en diversos ámbitos de la sociedad.
El profesor debe promover un sentido de justicia en sus alumnos, hacerlos responsables del medio en el que viven, utilizar los medios de información para estar enterados de lo que sucede a su alrededor y lograr una participación en beneficio de la comunidad en la que viven. Fomentar el respeto y la responsabilidad que son ejes en la vida social.
Surge entonces el concepto de autoridad, el profesor que la ejerce con la finalidad de promover el bien que prodiga respeto, amor, dulzura, afecto. Una autoridad que es reconocida por los alumnos porque conoce la temática alarmante que los rodea: sistemas económicos precarios, desequilibrio ambiental, uso de la tecnología, etc., tareas pendientes que el docente desarrolla con la intervención educativa.
No se olvida que es el beneficio de todos lo que da origen a la intervención, las necesidades humanas obligan al trabajo en equipo, a la participación, a ejercer la justicia y la libertad y ejercer también la autoridad que es natural al docente que está comprometido con su labor de educar. Las evaluaciones sirven al propio docente para avanzar por un camino más claro y seguro.
Así es como se hace camino al andar.
Silvia Reyes.
Intervenir es realizar una acción en bien de alguien, aunque se diga que debes ofrecer ayuda hasta que te la pidan. He comprendido lo que significa ayudar a otro en su crecimiento y desarrollo personal. La importancia de la familia en la formación y asimilación de cultura, valores, emociones, para después ser la escuela la que complete esta intervención en la formación del alumno.
La pirámide de Maslow sobre la jerarquización de necesidades humanas orienta a la escuela sobre la conducción de los saberes. Si está satisfecha la necesidad fisiológica y la de seguridad, sencillamente hay una apertura para la intervención del docente, para formar ciudadanos, con habilidades para desenvolverse y ser aceptados en diversos ámbitos de la sociedad.
El profesor debe promover un sentido de justicia en sus alumnos, hacerlos responsables del medio en el que viven, utilizar los medios de información para estar enterados de lo que sucede a su alrededor y lograr una participación en beneficio de la comunidad en la que viven. Fomentar el respeto y la responsabilidad que son ejes en la vida social.
Surge entonces el concepto de autoridad, el profesor que la ejerce con la finalidad de promover el bien que prodiga respeto, amor, dulzura, afecto. Una autoridad que es reconocida por los alumnos porque conoce la temática alarmante que los rodea: sistemas económicos precarios, desequilibrio ambiental, uso de la tecnología, etc., tareas pendientes que el docente desarrolla con la intervención educativa.
No se olvida que es el beneficio de todos lo que da origen a la intervención, las necesidades humanas obligan al trabajo en equipo, a la participación, a ejercer la justicia y la libertad y ejercer también la autoridad que es natural al docente que está comprometido con su labor de educar. Las evaluaciones sirven al propio docente para avanzar por un camino más claro y seguro.
Así es como se hace camino al andar.
Silvia Reyes.
CONCLUSIONES
SESIÓN 1
MÓDULO GESTIÓN PROSPECTIVA
CONCLUSIONES
Existe un cuestionamiento sobre la escuela, si es reproductora o transformadora. Se llega a la afirmación de que es un equilibrio entre las dos posiciones, reproduce lo permanente y recupera lo cambiante. Existe un diálogo permanente y cambiante.
El profesor es aprendiz, es cuestionador, es innovador, sabe escuchar, tiene un estilo personal por lo que en la educación del futuro deberá haber disposición al cambio, inculcar la importancia entre lo cambiante y lo permanente. El cambio debe dar respuesta a lo existente.
Cobra importancia aprender a vivir en un mundo cambiante, por lo que Morin analiza los saberes del futuro: las cegueras del conocimiento: el error y la ilusión, los principios de un conocimiento pertinente, enseñar la condición humana, enseñar la identidad terrenal, afrontar la incertidumbre, enseñar la comprensión y la ética del género humano.
El futuro exige cambios fundamentales a los estilos de vida y comportamiento, modificar el pensamiento, pensar en las generaciones futuras. La educación deberá ser una enseñanza fundamental y universal centrada en la condición humana.
La misión de la educación será comprender y enseñar lo que es común a todo ser humano y la necesidad de las diferencias. Enseñar una ética de la comprensión planetaria, tener capacidad crítica, utilizar la tecnología, encontrar respuestas pertinentes al nuevo mundo. El docente tiene que asumir esos retos.
Las acciones adecuadas de la educación del futuro implican tres elementos: buenas decisiones, conciencia de la existencia de riesgos y la utilización de estrategias adaptables frente a programas cerrados y rígidos.
MÓDULO GESTIÓN PROSPECTIVA
CONCLUSIONES
Existe un cuestionamiento sobre la escuela, si es reproductora o transformadora. Se llega a la afirmación de que es un equilibrio entre las dos posiciones, reproduce lo permanente y recupera lo cambiante. Existe un diálogo permanente y cambiante.
El profesor es aprendiz, es cuestionador, es innovador, sabe escuchar, tiene un estilo personal por lo que en la educación del futuro deberá haber disposición al cambio, inculcar la importancia entre lo cambiante y lo permanente. El cambio debe dar respuesta a lo existente.
Cobra importancia aprender a vivir en un mundo cambiante, por lo que Morin analiza los saberes del futuro: las cegueras del conocimiento: el error y la ilusión, los principios de un conocimiento pertinente, enseñar la condición humana, enseñar la identidad terrenal, afrontar la incertidumbre, enseñar la comprensión y la ética del género humano.
El futuro exige cambios fundamentales a los estilos de vida y comportamiento, modificar el pensamiento, pensar en las generaciones futuras. La educación deberá ser una enseñanza fundamental y universal centrada en la condición humana.
La misión de la educación será comprender y enseñar lo que es común a todo ser humano y la necesidad de las diferencias. Enseñar una ética de la comprensión planetaria, tener capacidad crítica, utilizar la tecnología, encontrar respuestas pertinentes al nuevo mundo. El docente tiene que asumir esos retos.
Las acciones adecuadas de la educación del futuro implican tres elementos: buenas decisiones, conciencia de la existencia de riesgos y la utilización de estrategias adaptables frente a programas cerrados y rígidos.
domingo, 9 de marzo de 2008
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