domingo, 9 de marzo de 2008

Lider en mi entorno

RECONOCIMIENTO A UN LÍDER DE MI ENTORNO

La elección de la profesión de formador educativo se hace en una edad temprana para poder definir con exactitud si es realmente una vocación. La entrega a este servicio docente se va dando con el tiempo, con enfrentar situaciones difíciles, con identificar la realidad de la enseñanza y aprendizaje que confirma no haber errado esa elección. Ser líder al contemplar el aprendizaje en su justo valor, es humano, es congruente, busca hacer el bien a todos y ejercer la libertad. Este es el caso del Profesor Gabriel Quevedo, director de la Secundaria 1 de Cuernavaca. Su procedencia es normalista, herencia de Lázaro Cárdenas, la creación de las Normales Rurales. El Profesor Quevedo ha sido luchador social en la sierra de Guerrero, Zacatecas, San Luís Potosí, Guanajuato, Veracruz, Tamaulipas, Guerrero y Morelos. Llega a la secundaria 1 con infinitas ideas de innovación pedagógica, actualización a docentes, moldear la disciplina escolar, reducir la reprobación y elevar el nivel de aprovechamiento.

Tiene preciso el objetivo de aprender por convicción, cada proyecto motiva a realizar trabajo colegiado, involucra responsables que asuman compromisos, proporciona libertad en la elección de comisiones, proporciona materiales de lectura, gestiona conferencias y talleres, crea espacios de reflexión y proporciona los medios para resolver conflictos. Realiza las gestiones necesarias para corregir procesos y evaluar resultados.

Una mayor cualidad es su calidad humana, sin egoísmo, proporciona afectos a los alumnos, platica con ellos, les inspira confianza, les apoya siempre; a los profesores los motiva a desempeñar su enseñanza con responsabilidad, apoya en conflictos laborales siempre con respuesta honesta. Es un orgullo pertenecer a este centro tan reconocido a nivel nacional por su excelente líder y personal docente.



Silvia Reyes

Biografías de docentes ilustres.

Jaime Torres Bodet
Nació y murió en la ciudad de México (1902-1974). Hizo estudios en las escuelas Normal, Nacional Preparatoria y de Jurisprudencia y en la Facultad de Altos Estudios de la Universidad de México. En 1921 fue nombrado secretario particular del rector de la Universidad Nacional de México, José Vasconcelos. Dirigió, junto con Bernardo Ortiz de Montellano, la revista literaria Falange (1922-1923); desempeñó el cargo de jefe del Departamento de Bibliotecas de la Secretaría de Educación Pública (1922-1924); enseñó literatura francesa en la Facultad de Altos Estudios (1925-1928); compartió la dirección de Contemporáneos (1928-1931); ingresó al Servicio Exterior por oposición (1929) y fue secretario de la Legación en Madrid (1929-1931) y en París (1931-1933), encargado de negocios en Buenos Aires (1934), primer secretario en París (1935-1936), jefe del Departamento Diplomático de la Secretaría de Relaciones Exteriores (1936-1937), encargado de negocios en Bélgica (1938-1940), subsecretario de Relaciones Exteriores (1947-1948) y embajador en Francia (1954-1958); secretario de Educación Pública del 23 de diciembre de 1943 al 30 de noviembre de 1946; secretario de Relaciones Exteriores del 1 de diciembre de 1946 al 28 de noviembre de 1948; director general de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura UNESCO (1948-1952), embajador en París (1952-1958) y nuevamente secretario de Educación Pública del 1 de diciembre de 1958 al 30 de noviembre de 1964. Como secretario de Relaciones Exteriores representó a México en la Conferencia Interamericana de Quitandinha, Brasil (1947), que formuló el Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca, y en la IX Conferencia Internacional Americana de Bogotá, Colombia (1948), que aprobó la Carta de la Organización de Estados Americanos.

Como secretario de Educación Pública promovió la Campaña Nacional contra el Analfabetismo (1944-1946), estableció el Comité Federal del Programa de Construcción de Escuelas (1944), fundó el Instituto Nacional de Capacitación del Magisterio (1945), dirigió la ejecución del Plan de Once Años para la Extensión y el Mejoramiento de la Enseñanza Primaria (1959-1964), puso en obra el sistema de los libros de texto gratuitos, instaló los primeros 30 centros de Capacitación para el Trabajo Industrial y mandó construir los edificios de la galería La Lucha del Pueblo Mexicano por su Libertad y los museos Nacional de Antropología y de Arte Moderno.

Fue miembro de El Colegio Nacional, de la Academia Mexicana de la Lengua, el Instituto de Francia (Academia de Bellas Artes; que presidió de 1966 a 1967) y la Academia del Mundo Latino. Doctor Honoris Causa por las universidades de Albuquerque, Burdeos, Bruselas, La Habana, Lima, Lyon, Mérida, México, París, Sinaloa y el Sur de California; en diciembre de 1966 recibió el Premio Nacional de Letras. En 1975 Correos de México emitió un timbre conmemorativo con su efigie y la leyenda "Jaime Torres Bodet. 1902-1974)".
Rosario Vera Peñaloza
Nació en Atiles, en el Valle de Malazán, provincia de La Rioja, el 25 de diciembre de 1873. Hija de Eloy Vera y Mercedes Peñaloza. Quedó huérfana siendo muy niña y fue su tía materna y madre de crianza quien le enseñó las primeras letras. Culminó sus estudios primarios en la provincia de San Juan. En 1884 regresó a su tierra natal e ingresó a la Escuela Normal de La Rioja. Tenía 15 años cuando llegó a la escuela la noticia del la muerte de Sarmiento.
En 1892 se dirigió a la ciudad de Paraná, allí fue alumna de Sara C. de Eccleston, en la Escuela Normal de Paraná. Estudió el profesorado y en 1894 obtuvo el título superior de enseñanza. Pero sus deseos de aprender no culminaron y estudió trabajo manual, dibujo y pintura, ejercicios físicos, modelado, tejido de telares, grabado, corte y confección, artes decorativas, etc.
R. V. Peñaloza dio mucha importancia a la utilización de la mano como activadora de la función cerebral y como instrumento a través del cual el niño se expresa en forma creadora. Con motivo de cumplir sus bodas de oro con la docencia, se formó una comisión de homenaje que se encargó de recibir las adhesiones que llegaban de todo el país y de Chile, Uruguay y Perú. Se recogieron firmas de colegas, alumnos, ex alumnos y amigos en un álbum ilustrado con el siguiente texto:
"A Rosario Vera Peñaloza, espíritu superior, noble y generoso, mujer abnegada y educadora ejemplar, que se ha dado y se da por entero a la educación, sin reparar en sacrificios y sin esperar recompensa y que tiene ganado, en buena ley, por su vasta cultura, su clara inteligencia, y su gran corazón el título de MAESTRA DE LA PATRIA, devotamente le ofrecen sus amigos de todo el país, colegas, admiradores, ex discípulos, este modesto recuerdo en sus bodas de oro con la escuela argentina. Día del Maestro, 11 de septiembre de 1945".
El 28 de mayo de 1950 falleció a los 77 años. En su homenaje, esa fecha se declaró Día Nacional de los Jardines de Infantes.
http://www.geocities.com/egbocho_ituzaingo/maestros_argentinos.htm#Sarmiento


Ramiro Guerra Sánchez
Pedagogo, historiador y economísta. Nace el 31 de enero de 1880 en la finca Jesús Nazareno, en Batabanó, provincia de La Habana. Durante su infancia se dedica junto a su padre y abuelo al trabajo de la tierra en esta finca, antiguo cafetal demolido, convertido en colonia de caña y tierra, productora de frutos menores. Cursa la primera enseñanza en una escuela municipal y en el colegio La Luz, de Batabanó, donde inicia estudios de bachillerato, los cuales interrumpe por colaborar con la causa independentista desde 1896 hasta 1898. Al terminarlos, comienza a prestar servicios en la enseñanza pública, y se supera mediante cursos de extensión pedagógica, lo que le permite adquirir el título de maestro de tercer grado y trabajar en escuelas de Güines y La Habana.


Juan Montalvo Fiallos
Nació en Ambato, Provincia del Tungurahua, Ecuador, el 13 de abril de 1832 y falleció en París el 17 de enero de 1889. Sus padres fueron doña Josefa Fiallos y don José Santos Montalvo. Poseedor de una personalidad férrea y polémica, defendió con su pluma los auténticos intereses de su patria y se convirtió en la luz orientadora del pueblo ecuatoriano.
Se lo considera uno de los mayores prosistas hispanoamericanos del siglo XIX, pues su estilo, así como la agudeza de su pensamiento, apelan a fuentes diversas: los clásicos latinos, el Siglo de Oro español y los románticos franceses. Frente a la opción de Sarmiento (la constante reinvención latinoamericana del idioma), Montalvo se esforzó por recuperar las olvidadas fuentes de la literatura española, empleadas con extrema libertad.


El Maestro Gabriel Morales nació en Managua, Nicaragua, el 18 de marzo de 1819, dentro de un hogar de muchas estrecheces económicas. En 1838, cuando se fundó la primera escuela pública de esa villa -Managua fue elevada a ciudad hasta 1846 y a capital en 1852- tenía 19 años y ya se entregaba con amor a las letras, al Catón cristiano y a las cuatro reglas de la aritmética, aunque no era reconocido económicamente como maestro por el gobierno. Fue hasta el tercer año de la administración de Pedro Joaquín Chamorro Alfaro (1874-79) que empezó a devengar un salario.
En realidad, el maestro Gabriel era un modelo ciudadano que imitar: la encarnación viva de sus originales Lecciones de Moral Práctica, de que tanto y buen uso hizo siempre. Lejos de las miserias de los ambiciosos y vanidades de los potentados, permanecía apartado y silencioso, con sus costumbres sencillas, devengando un precario salario: 25 pesos en 1885, aumentando a 30 en 1887, su más alta retribución mensual.